Visión

Ser una marca reconocida por su calidad e indispensable dentro del portafolio de vinos chilenos de nuestros clientes alrededor del mundo.

Brindamos momentos de placer memorables transportando a nuestros consumidores a la magia y pureza de nuestros viñedos y de la gente que les da vida.

Misión

Estamos llamados a elaborar vinos honestos, distintivos y reconocidos por su calidad, nacidos de nuestros viñedos propios en el Valle de Cachapoal, área de Peumo, para los consumidores en el mundo.

Lo hacemos de forma sustentable, respetando la tierra con la cual hemos sido bendecidos, reconociendo el aporte nuestros colaboradores, manteniendo estrecha relación con la comunidad en la cual estamos insertos y generando valor sustentable para nuestros accionistas.

Valores

Nuestros valores representan la esencia de quienes somos y los principios que, con orgullo, sustentamos desde 1824 legados por la familia Ossa, hoy sexta generación.

  • Nuestro Origen
    • El Valle de Cachapoal es nuestro hogar el cual nos vio nacer hace más de 190 años
  • Nuestro entorno
    • Somos respetuosos y agradecidos de la tierra que nos da sus frutos; manejamos nuestros campos y sus frutos de manera sustentable
  • Pasión por la Calidad
    • Nos esforzamos para que nuestros vinos den confianza por su por su reconocida calidad
    • Reconocemos que la calidad se origina en el viñedo. Nuestros vinos son elaborados solamente con fruta seleccionada proveniente de campos propios cuidados por nuestra gente. (Estate Grown)
    • Embotellamos en origen en nuestra centenaria bodega de Peumo en el Valle de Cachapoal. (Estate Bottled)
  • Abiertos al cambio
    • Nuestra historia se construye en base a una combinación perfecta entre los valores y tradiciones transmitidas por seis generaciones de la familia Ossa y el desafío permanente por cuestionar y buscar nuevas formas de hacer las cosas con pasión y excelencia

Historia

El origen de Viña La Rosa se remonta al año 1824 cuando Francisco Ossa y Mercado, importante minero radicado en el norte de Chile toma la decisión de adquirir una hacienda en la zona central del país. Su afición por la agricultura lo llevó a buscar un campo que, con el tiempo, fuese el legado para su primer hijo Gregorio.

La belleza del Valle del Cachapoal y los atractivos de la zona de Peumo atrajeron a Don Francisco. Una bella hacienda llamó particularmente su atención. Sus tierras fueron parte de las primeras encomiendas que Pedro de Valdivia repartiera en este lejano “nuevo mundo” al gran amor de su vida, Inés de Suarez.  Y quién vendía nada menos que Manuel Blanco Encalada, un gran marino y el primer presidente de Chile.

La compra incluyó un viñedo plantado con parras traídas de la Francia pre-phylloxera, una bodega, barricas para guarda y la residencia familiar.

Hoy, la sexta generación de la familia encabezada por Ismael Ossa Errázuriz, es la encargada de continuar con el legado de los fundadores y consolidar a Viña La Rosa como productor de vinos finos de clase mundial. Para ello la viña cuenta con más de 600 hectáreas de viñedos propios plantados en la zona de Peumo, Valle del Cachapoal, manejadas observando prácticas sustentables en armonía con la naturaleza y con absoluto respeto con la gente que las cuida hasta su embotellado en origen.